Frases con Historia

"Los obstáculos son esas cosas que las personas ven cuando dejan de mirar sus metas" E. Joseph Cossman

El sistema canovista

El sexenio había quedado mutilado tras el golpe del 4 de enero de 1874 del general Pavía cortando de esta manera toda esperanza en la República, produciendo una situación muy favorable para la vuelta de la dinastía borbónica. Los principales valedores de esta vuelta fueron las élites que contaron con el apoyo de la Iglesia y de gran parte del Ejercito y del buen hacer del líder del partido alfonsino, Antonio Cánovas del Castillo, además hay que sumar la pasividad de las clases medias y los sectores populares desilusionados con la República. Pese a este clima favorable y los deseos de Cánovas de una vuelta de la monarquía por medios constitucionales fue otro pronunciamiento el del general Martínez Campos en diciembre del 74 el que servirá finalmente para el nombramiento de Alfonso XII como Rey de España. 

Una de las características del Sexenio había sido el protagonismo de las clases medias y populares que reivindicaban una alternativa democrática, por el contrario la Restauración suponía acabar con esa alternativa y regresar al dominio de las clases altas y de un orden social jerarquizado. Para poder llevarlo acabo decidió crear un sistema parlamentarista, en el que destacaba un poder ejecutivo fuerte, con medidas como el encasillado y un legislativo sumiso. La figura de los partidos políticos estaría representada por la alternancia de dos partidos fieles a la monarquía.

Para hacer legitimo esta actuación Cánovas elaboro una nueva Constitución que fue aprobada en 1876, si bien es cierto la Constitución era comparable a otros textos europeos de la época, se producía un gran distanciamiento en el funcionamiento real del sistema que poco tenia que ver con lo redactado en el texto constitucional. El rey disolvía las Cortes y nombraba jefe de gobierno al líder del partido que había estado en la oposición, este se encargaba de la realización del encasillado, listas de candidatos para cada distrito electoral y que luego debían ser elegidos, finalmente se trataba de conseguir que los candidatos encasillados saliesen elegidos, para ello contaban con los caciques que utilizaban diferentes mecanismos para que las votaciones se ajustaran a lo pedido desde Madrid. 

Valenti Almirall de ideología republicana y considerado uno de los ideólogos del catalanismo político,  resume el proceso político de la siguiente manera.


“Si no fuera por las grandes desgracias que causan al país, nuestras elecciones serían uno de los espectáculos más divertidos que podrían verse en Europa. Realmente solo tenemos una mala parodia de elecciones. Listas de electores, urnas, escrutinios, todo está falsificado (…). Entre nosotros reina la farsa en toda su desnudez, una farsa completa, especial y exclusiva de las elecciones españolas; tanto si el sufragio es universal como si es restringido nunca hay más que un solo y único elector: el ministro de Gobernación. Este con sus gobernadores de provincia y el innumerable ejército de empleados de todas clases, sin excluir a los altos dignatarios de la magistratura y el profesorado, prepara, ejecuta y consuma las elecciones (…).
Se confeccionan las listas de electores poniendo algunos nombres reales entre una serie de nombres imaginarios, y sobre todo nombres de difuntos que en el acto de votación están representados por empleados subalternos vestidos con trajes civiles para ir a votar. El autor de estas rayas ha visto muchas veces cómo su padre, muerto ya hace algunos años, iba a depositar su voto en la urna bajo la figura de un basurero de la ciudad o de un individuo de policía, vestido con ropa de otro [...]
Este sistema de elecciones [...] no es el peor de los medios empleados para falsear el sufragio por los llamados defensores del parlamentarismo y del sistema de representación. Apresurémonos a decir que lo más frecuente es que no se entretengan en estos simulacros de respeto humano y que aumente pura y simplemente el número de votos hasta asegurar la elección del candidato que desean ver nombrado. En este terreno se suelen sobrepasar los límites de lo grotesco y de lo absurdo."





Datos Políticos España Restauración






No hay comentarios:

Publicar un comentario